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25.2.11

Vídeo del discurso de bienvenida a la presentación de la Fundación Colosio Tlalnepantla 2011-2014

Discurso de bienvenida a la presentación de la Fundación Colosio Tlalnepantla 2011-2014

(Saludos a personalidades invitadas y público en general.)
El partido en que orgullosamente milito, me honra nuevamente con la dirección de uno de sus organismos políticos. Aquí, este día, agradezco de nuevo la oportunidad de mostrar, junto al gran equipo que hemos conformado, a través de trabajo y convicción, mi absoluta lealtad al Partido Revolucionario Institucional. Presidir la Fundación Colosio en nuestra querida Tierra de En Medio me llena de satisfacción y también de un enorme compromiso.
De quien lleva el nombre esta fundación, no es cualquier hombre; es el ultimado líder nuestro que reconoció la imperiosa necesidad de cambio desde el mismo poder. Fue el visionario que entendió que la gente, igual que hoy, tiene hambre y sed de justicia. Lamentablemente, su ausencia y las gestiones de gobierno de otros a nivel federal, quienes no entienden del verdadero gobierno democrático y sólo ven por intereses particularistas, han evitado que nos acerquemos a la tan anhelada justicia social.
Es doble el orgullo porque a partir de las actividades esenciales de este organismo, como lo son el fomento al pensamiento plural, al análisis político crítico y libre, elevar el discurso y el debate, estudiar nuestra realidad política, económica y social para proponer su transformación en beneficio de las grandes mayorías, a partir de todas estas actividades pondremos un granito de arena para impulsar los trabajos de nuestro partido en Tlalnepantla.
Entre nuestras tareas coyunturales, está coadyuvar en el esfuerzo partidista por conformar una plataforma electoral para el próximo candidato de nuestro partido a la gubernatura del Estado de México. Ya lo hemos hecho en los foros estatales que se hacen por región y este 3 de marzo lo haremos aquí en nuestro municipio, para garantizar una amplia participación de toda la sociedad civil, de tal forma que sus necesidades prioritarias sean consideradas en el documento fundamental que habrá de dar sustento a la campaña, pero no sólo eso, sino que eventualmente también darán sustento al gobierno de quién será el próximo gobernador del Estado de México, un gobernador emanado de nuestras filas. Que quede claro, para seguir comprometidos con los mexiquenses, en julio, con nuestro trabajo arduo, nuevamente habrá un gobernador priísta.
Es por ello que nuestra agenda política en ningún momento debe alejarse de las causas sociales. Es más, debemos ampliar los marcos institucionales para seguir fomentando la unidad entre los priístas, una mayor y más significativa participación de la militancia, una más democrática repartición del poder y un amplio reconocimiento a la lealtad, al verdadero arraigo, al liderazgo real y rotundo. De garantizar todo ello, me permito asegurar que este será un instituto político pujante y viable en nuestra Tierra de En Medio.
Hay mucha gente allá afuera que ha buscado con ansias una representación cabal, alguien que le escuche y que de lo que escuche, tome decisiones. Que sus anhelos se conviertan en políticas públicas. Hoy en Tlalnepantla podemos respirar ese aire, gracias al esfuerzo cotidiano de un hombre sensible a las causas sociales, porque sencillamente se asume como un ciudadano más, pero con el privilegio de encabezar nuestro Honorable Ayuntamiento. Ese es nuestro presidente municipal, Arturo Ugalde, que a diario pone su esfuerzo en hacer de Tlalnepantla un municipio de compromisos que se cumplen.
Por otra parte, no quisiera dejar de reconocer de quien recibí esta estafeta. El Maestro Rodrigo Zenteno es un académico reconocido, un especialista a la vanguardia en temas como el urbanismo y la criminología, un político profesional que ha investido de prestigio a este organismo. Estimado Rodrigo, nuestro partido, su militancia y la Fundación Colosio filial Tlalnepantla, te lo reconoce. Es por ello que, de conformidad con mis atribuciones como presidente, propondré a nuestra asamblea de la Fundación Colosio municipal, otorguemos a Rodrigo Zenteno Gaeta el cargo de presidente honorífico, a través del cual nos nutriremos de su amplísimo conocimiento y vasta experiencia. Les pido respetuosamente un aplauso para mi amigo, el Maestro Zenteno.
Dijo Luis Donaldo Colosio que “el PRI reconoce su responsabilidad y ésta es de la mayor importancia para el avance político de México. Los priístas sabemos que ser herederos de la Revolución Mexicana es un gran orgullo, pero ello no garantiza nuestra legitimidad política. La legitimidad debemos ganarla día con día, con nuestras propuestas, con nuestras acciones, con nuestros argumentos.” Y que si no lo sabremos aquí en Tlalnepantla. En la derrota, en la adversidad, lo sufrimos, lo luchamos y lo recuperamos. Esto no debe olvidarse hoy en el poder, en la bonanza.
Hoy el compromiso es mayor porque debemos demostrarle a la ciudadanía que es el PRI la mejor opción para gobernarles y traerles mejoras sustantivas en sus vidas. Colosio lo dijo entonces y hoy lo ratificamos a través del compromiso de nuestro máximo líder, Enrique Peña Nieto, la Revolución Mexicana, la revolución de la que emana nuestro instituto político, de la que abreva su ideario, de la que tomamos inspiración para la actividad pública, es y seguirá siendo nuestro mejor horizonte. Compartámoslo con todos allá afuera, que conozcan nuestra visión, acreditémosla a partir de hechos que la reflejen contundentemente, para que quienes así lo consideren, trabajando para que sea la mayoría, se sumen con convicción y probidad.
Compañeros, no puedo dejar de hacer un muy respetuoso énfasis en que podremos decir muchas cosas en torno a nuestro líder político, nuestro gobernador Enrique Peña Nieto, pero la lealtad, la verdadera lealtad a su proyecto se la demostramos con nuestros resultados.
Amo profundamente al partido en el que me críe en casa y en el que hoy como hombre reconozco la más firme de las convicciones desde lo ideológico, lo profesional y lo político. Cuidemos a nuestro partido como cuidamos una posesión propia. Abonemos a las causas del mismo a través del trabajo concienzudo y la autocrítica constructiva. Fomentemos la política de altura y no la politiquería que nos distrae. Lo he dicho en otras ocasiones aquí mismo, en mi casa, en nuestra casa, en mi partido, en nuestro partido: los priístas somos el mejor reflejo del PRI.
Lo que hagamos en lo particular trasciende a la reputación de nuestro Instituto. Si somos soberbios, el PRI es soberbio. Si somos intransigentes, el PRI es intransigente. Si somos corruptos, el PRI es corrupto. Si somos egoístas, el PRI es egoísta. Entonces, con toda la voluntad, seamos humildes, plurales, honestos y generosos, para que el PRI sea a su vez un instituto íntegro, que responda a las sentidas demandas de las personas.
La Fundación Colosio surge en la historia del PRI precisamente para ser ese espacio de reflexión y análisis, que se consolide como la voz interna que nos llame a ser cada día mejores para la sociedad y que ello se refleje en todas y cada una de nuestras actividades políticas. Al final del día lo que hacemos aquí, si bien es un canal para buscar el poder a través de la vía democrática, se debe traducir en resultados concretos para las personas a quienes servimos. Consolidemos pues al PRI como el mejor referente de progreso económico y desarrollo social.
Por todo ello debemos tener esto bien claro, este partido nuestro es el instituto en el que hemos confiado nuestras aspiraciones válidas y legítimas, al que hemos vuelto el canal de desarrollo político de cada uno de nosotros, pero sobre todo y no debemos olvidarlo nunca, en este partido están fincados los esfuerzos históricos para consolidar una mejor calidad de vida para la gente de nuestro municipio, nuestro estado y nuestro país, pues reconocemos que sólo lo conseguiremos a través de nuestros principios básicos: democracia y justicia social.

30.7.10

Toma de protesta del Comité Ciudadano de la Procuraduría Social para la Defensa del Uso del Suelo


Saludo y doy la bienvenida a este evento de Toma de Protesta del Comité Ciudadano de la Procuraduría para la Defensa del Uso del Suelo de Tlalnepantla de Baz.
Saludo con gusto y respeto al Licenciado Arturo Ugalde Meneses, Presidente Municipal Constitucional de Tlalnepantla de Baz.
A los demás importantes integrantes del presídium.
A los respetables miembros del Honorable Cuerpo Edilicio, al señor Diputado Local Licenciado Pablo Basáñez García, a los funcionarios de la Administración Pública Municipal y Estatal, a mis distinguidos compañeros integrantes de la COPLADEMUN y de otros notables órganos auxiliares de este ayuntamiento, así como a los representantes vecinales, COPACIS, Asociaciones de Colonos y al público que nos honra con su presencia, aquellos a quienes finalmente nos debemos como servidores públicos.
Durante la campaña electoral, una demanda ciudadana recurrente fue el respeto al uso del suelo en las comunidades de nuestro Tlalnepantla. Tristemente nos encontramos con desviaciones y violaciones al uso del suelo por todo el territorio municipal, sobre las que hay una imperiosa urgencia por corregirlas. Mucho se ha hecho al día de hoy, pero se tiene que ir todavía más allá. De ahí que el “respeto irrestricto al uso del suelo”, como uno de los principales compromisos de la presente administración, se consolide a partir de otro de los ideales que guían nuestra responsabilidad pública: la participación ciudadana. Como nos ha instruido el presidente Ugalde, quien está absolutamente convencido, como también lo estamos quienes honrosamente lo acompañamos en esta encomienda, de que el mejor espacio para la toma de decisiones está en la ciudadanía, hoy seguiremos de la mano de los representantes vecinales para sacar adelante temas tan decisivos y fundamentales para nuestro municipio, como lo es el que hoy nos ocupa, el uso del suelo.
De esta forma, hablamos de una procuraduría en el entendido semántico de procurar, velar, atender, y hablamos de una organización de ciudadanos y para ciudadanos. La Procuraduría para la Defensa del Uso del Suelo es una apuesta más que le hacemos a la ciudadanización de la cosa pública en Tlalnepantla.
También, por supuesto, con esta participación y cooperación se demuestra con claridad el manejo transparente que debe imperar en este rubro y que es reflejo fiel de la firme voluntad de nuestro alcalde por impregnarle nitidez y dinamismo a toda la administración pública municipal.
Esta organización se conformará por un Comité Ciudadano de siete integrantes, que coadyuvarán con las autoridades municipales en temas relacionados con el desarrollo urbano, específicamente, como ya se ha dicho, con lo relacionado al uso del suelo.
Serán vigías y copartícipes de las acciones contundentes que en esta materia implementa e implementará la administración 2009-2012 para garantizar viabilidad y ordenamiento urbanos integrales.
Estos integrantes del Comité Ciudadano de la Procuraduría provienen de las distintas representaciones vecinales ya existentes, como lo son los Consejos de Participación Ciudadana y las Asociaciones de Colonos. Al ser los principales afectados cuando no se procura el uso del suelo para que exista una sana convivencia social, será a través de estos representantes eminentemente ciudadanos, que los residentes y vecinos tlalnepantlenses encontrarán un canal para que sus inquietudes y denuncias sobre lo que consideren faltas al uso del suelo en las comunidades sean investigadas, atendidas y resueltas.
Su canal de participación será a través del órgano auxiliar constituido legalmente para darle seguimiento y hacer la evaluación del Plan de Desarrollo Municipal, para proponer nuevas políticas y servicios públicos para el Ayuntamiento y, particularmente, para la observancia y opinión con respecto a los cambios de uso del suelo, intensidad, densidad o altura. Hablo de la Comisión de Planeación para el Desarrollo Municipal, la COPLADEMUN.
A través de un vocal en esta Comisión, electo entre y por los integrantes de este Comité Ciudadano para representarlos en la misma y que deberá ratificar nuestro Honorable Ayuntamiento, los tlalnepantlenses contarán con una voz que provenga directamente de las comunidades, que conozca y reconozca sus peticiones y demandas más sentidas, garantizándoles un cauce adecuado para la realización de su encargo con respecto a este tema y que no será otra cosa sino participar en la mejora continua del entorno urbano para el bienestar de las familias tlalnepantlenses.
En este sentido, quiero agradecer y reconocer ampliamente a quienes formarán parte de este Comité Ciudadano. Su voluntad es de aplaudirse. Desinteresadamente y con verdadero sentido cívico, han decidido participar en el fortalecimiento institucional de Tlalnepantla, promover la corresponsabilidad ciudadano-gobierno y, desde luego, trabajar esforzada y decididamente por las comunidades y el municipio en general.
Hoy, damos cuenta de un compromiso más que se cumple en la administración 2009-2012, un compromiso que abona indiscutiblemente al tema del uso del suelo, pero sobre todo materializa el ideal democrático de la participación ciudadana en la toma de decisiones, en el seguimiento a la marcha de los gobiernos, en el mejoramiento de la calidad de vida. Siguiendo el ejemplo del Estado de México, en esta administración ratificamos que nuestra Tierra de En Medio, Tlalnepantla, es un municipio de compromisos, un municipio de compromisos que se cumplen.
Muchas gracias.

18.10.09

Bienvenida y exposición de motivos de la Instalación y Toma de Protesta del COPLADEMUN Tlalnepantla

Saludo y doy la bienvenida a este acto solemne de Instalación, Toma de Protesta y Primera Sesión Ordinaria de la Comisión de Planeación para el Desarrollo Municipal de Tlalnepantla de Baz, Estado de México, para el período 2009-2012.

Saludo con gusto y respeto al Ciudadano Licenciado Arturo Ugalde Meneses, Presidente Municipal Constitucional de Tlalnepantla de Baz y Presidente de esta COPLADEMUN.

Al Licenciado Agustín Guerrero Traspaderne, representante personal del Licenciado Fernando Díaz Juárez, Director General del Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado de México, a quien además le pedimos haga extensivo el saludo a nuestro Señor Gobernador, Ciudadano Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente del COPLADEM.

A los miembros del Honorable Cuerpo Edilicio del Ayuntamiento, al Señor Diputado Local Pablo Basáñez García, a los funcionarios de la Administración Pública Municipal y Estatal, a mis compañeros integrantes de la COPLADEMUN y al público en general que nos acompaña.


Ante las difíciles circunstancias que enfrenta el país, los estados y los municipios que lo conforman, sin ser nuestro Tlalnepantla la excepción, hoy más que nunca es necesario dar cumplimiento a lo dispuesto por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las legislaciones estatales y municipales, que consideran a la planeación como el instrumento fundamental del desarrollo. En una sociedad con problemas tan complejos, sin planeación no hay solución.

En particular, estamos ante la excelente oportunidad de escuchar a todos los sectores del municipio, asegurando la participación ciudadana y cumpliendo con el mandato legal para la planeación democrática. De ahí que, lo que vemos este día, es una COPLADEMUN plural, de altura y realmente representativa, capaz de dar voz a las muchas demandas y necesidades de los tlalnepantlenses.

Durante la campaña proselitista, se suscribieron múltiples compromisos emanados de las peticiones de los habitantes de Tlalnepantla; ahora, el Plan de Desarrollo Municipal se cimentará claramente en eso que la gente pide y no en intereses particulares de ningún tipo. La tarea de la COPLADEMUN será básicamente asegurar que el ciudadano sea escuchado, que su afán por una mejor calidad de vida tenga reflejo en las acciones de gobierno, además de consolidar un proceso permanente y participativo de planeación para resolver los problemas municipales. Por ello, la importancia de contar con vocales de valía y representatividad en cada uno de sus ámbitos, como son los que conforman esta COPLADEMUN, porque a través de ellos los distintos sectores tendrán expresión cabal.

En esta Administración se busca que ninguna postura, ninguna perspectiva, quede fuera, porque el municipio somos todos. Por el bien de nuestros conciudadanos y siempre respetuosos de la diversidad de opiniones, debemos dejar de lado diferencias ideológicas, partidistas o de interés, para conseguir un desarrollo integral sustentado en el control y seguimiento que hagamos periódicamente de la planeación y el ejercicio gubernamental en aras de que éstos se mantengan por el cauce democrático.

Muchas gracias.

6.12.08

Tlalnepantla: Perspectiva educativa

Ponencia presentada en el Foro de Expresión Ciudadana de Educación, Cultura y Bienestar Social

La necesidad de una política educativa integral en Tlalnepantla es un punto importantísimo para el desarrollo de los jóvenes de nuestro municipio. Con engaños, los que hoy nos gobiernan aseguran que han logrado grandes cambios, mientras la educación en Tlalnepantla va de mal en peor. Prometiendo internet y clases de inglés gratuitas, que en los hechos no lo son, no se ha logrado un avance sustantivo que haga crecer intelectualmente a la juventud tlalnepantlense.

Específicamente debemos apostarle a la igualdad de oportunidades en cuanto a educación. Si sigue siendo tan dispareja en nuestro país, seguiremos acrecentando las diferencias sociales. En la medida en que la educación pública esté a la par de la educación privada, podremos asegurar que el abismo social se reducirá. La única forma de hacer la diferencia es apostándole con más recursos invertidos inteligentemente, que le ayuden a ofrecer más opciones a los jóvenes estudiantes.

No podemos ir pregonando apoyo total a la educación y presumiendo que lo es de primer nivel, cuando en los hechos la boicoteamos, como lo hace el gobierno municipal actual. Ostentan tener primeros lugares nacionales, cuando por otro lado atacan a las escuelas, a partir de hirientes requerimientos de pago por el agua más cara del país; escuelas que incluso se han quedado sin luz por todo nuestro municipio. Mayor conciencia se requiere del gobierno que debiera dedicarse a las necesidades de las personas. Sencillamente, el sentido común de toda administración pública sensata indica que, en cuanto a servicios públicos, pueden existir algunas pérdidas económicas, en tanto se tenga una tasa de retorno que impacte positivamente en la sociedad. ¿Qué otra cosa, que no sea la educación, puede tener un impacto social muy positivo? El criterio meramente mercantilista de los que hoy nos gobiernan nos sume en la desgracia de la falta de educación de calidad, empezando por la falta de vital infraestructura para poder impartir la enseñanza.

No sólo nuestro municipio, sino todo nuestro país sufren la falta de apoyo significativo a favor de la educación. Sin un incremento importante en los estándares de ésta, no podremos sacar a los mexicanos de gran parte de sus problemas. Falta participación e involucramiento; solamente a partir del apoyo decidido a la cultura cívica lo lograremos. Y esta cultura cívica es uno de los principales objetivos de la educación en gobiernos que se enfocan en el bienestar y la justicia social, como lo son los gobiernos priístas.

Nuestras voluntades deben estar unidas y dispuestas para sacar del gobierno municipal a los que le apuestan al desencarnado individualismo, para así lograr el cambio que tanto le urge a Tlalnepantla, a partir de un gobierno con conciencia social, memoria histórica y compromiso ciudadano, como lo será un gobierno municipal emanado del Revolucionario Institucional. No podemos dejar pasar más tiempo: el 2009 es nuestra fecha.


23.11.08

Tlalnepantla: Recuento urbano-ecológico

Ponencia presentada en el Foro Municipal de Expresión Ciudadana: Desarrollo urbano, ecología y medio ambiente

En Tlalnepantla, se está pasando el tiempo de pensar en el medio ambiente como fundamental para nuestro desarrollo integral. La procuración del bienestar ambiental debe ser la piedra angular del crecimiento humano, pues no hay actualmente una conciencia en torno a ello. Mientras que algunos piensan que preocuparse por el medio ambiente cuando hay otras “prioridades” resulta socialmente insensible, estudios recientes indican que la degradación ambiental influye en la falta de desarrollo económico. Así que si queremos justicia social, debe haber justicia ambiental.

Debemos elegir gobernantes con una visión amplia sobre los problemas de nuestro municipio: el problema urbano-ecológico es uno de ellos. Debemos lograr que la ciudad deje de pintarse gris. Tenemos que conseguir que el medio ambiente pueda recuperarse al mismo ritmo que es afectado por la actividad humana.

En Tlalnepantla, el gobierno actual carece de una planificación estratégica seria donde se considere la complementariedad del desarrollo urbano y el medio ambiente. Ya no podemos, en pleno siglo XXI, seguir pensando que estos ámbitos están desvinculados. Además, la falta de infraestructura y servicios públicos de calidad son el caldo de cultivo para los daños ambientales. Se pretende privatizar el servicio de limpia en Tlalnepantla, cuando lo que debería hacerse es mejorarlo todavía más con un proceso de separación de basura para el reciclaje. Se están destruyendo los pulmones del centro de nuestro municipio, arrasando con las plazas tradicionales en aras del “progreso”. La idea de progreso del gobierno municipal es igual que su propia actitud: arbitraria. El surgimiento de zonas habitacionales y edificios, donde no hay sustentabilidad para desarrollarlos, es un asunto grave en nuestro municipio. Esta situación asegura que se complicará todavía más el tránsito vehicular y la inminente crisis ambiental, producto de ello. También en ese sentido, las calles llenas de baches generan tráfico, lo cual incrementa la contaminación. En pocas palabras, el proceso de crecimiento urbano desordenado acarrea un deterioro de las condiciones ambientales del lugar. Las autoridades municipales no tienen conciencia de ello.

Para concretar una realidad de urbanismo ecológico, tenemos varias políticas públicas como ejemplo y propuesta: los subsidios para adecuaciones ecológicas a las viviendas; los medios de transporte masivos poco contaminantes; la separación de la basura; las azoteas verdes; entre otros.

Desde luego, es necesario que se incentiven estos cambios de forma económica. Por ejemplo, el programa Hipoteca Verde es una iniciativa importante del INFONAVIT, que se está desarrollando en el Valle de México, donde el crédito para vivienda se hace mayor para cubrir los aditamentos ecológicos de los hogares. Debemos darnos cuenta que la inversión en este tipo de aditamentos nos genera ahorros importantes en el mediano plazo: los focos ecológicos duran más y requieren de menos energía; el sanitario ahorrador de agua economiza nuestro consumo de ella; los calentadores solares reducen el gasto en gas.

Hay algo que forzosamente debe quedarnos claro: la solución política del problema ambiental está en cada uno de nosotros. Podemos elegir a las mujeres y los hombres, que tengan propuestas serias para la solución de estos problemas y que puedan desenredar el nudo en el que otros –los que hoy gobiernan Tlalnepantla– se atoran fácilmente, porque están sometidos a la ignorancia de que el desarrollo requiere de acompañarse del adjetivo “sustentable”, es decir, contemplando el impacto ambiental de toda obra pública o política urbana. Para que se deje de ignorar lo que nos preocupa, todos debemos informarnos e involucrarnos. De otra forma, seguiremos condenados a no resolver el grave problema del deterioro ambiental en nuestro municipio, el lugar donde vivimos con nuestras familias.

Por último, quiero tomarme un momento para felicitar la iniciativa de mi partido, nuestro partido, para acercar a la sociedad las propuestas de los grandes rubros que afectan a nuestro municipio, abrirlas al desarrollo propositivo y al diálogo a partir de éste, fincadas en el libre pensamiento, en la pluralidad. De esta forma, estoy convencido que conseguiremos la igualdad de oportunidades para nuestra sociedad, fundada en la unidad de todos y cada uno de nosotros.

Estoy seguro: recuperaremos los espacios de poder en 2009 para los tlalnepantlenses. No sólo queremos hacerlo, sino que es absolutamente necesario lograrlo porque a Tlalnepantla le urge un cambio. Nosotros les traeremos un cambio para bien, porque los priístas tenemos capacidad probada y compromiso irrestricto, así como guía en nuestros principios: democracia y justicia social.


12.7.08

Pensamiento militante

"Eres muy bueno, muchacho. Tu único defecto es ser priísta, y lo sabes."

El más brillante politólogo que he conocido suelta la anterior frase en medio de una conversación sobre futuros profesionales y elecciones personales inciertas. Me imagino que lo hace porque piensa en la forma en que me limito a mí mismo por mi preferencia político-partidista. Es cierto, es muy posible que muchas veces me ponga barreras por tener un pensamiento militante. Aunque regularmente, cuando debo asumir el papel de politólogo a secas, procuro ser lo más imparcial posible. Pero no me es tan sencillo alzarme sobre el conflicto político y verlo todo con ojo crítico de politólogo juicioso. Justo como él lo hace, por algo es un tipo brillante. Es muy díficil quitar la subjetividad de todo lo que hacemos. Mucho más cuando hablamos de nuestro ámbito profesional, que resulta el campo donde (en teoría) se unen nuestros gustos y nuestros criterios. Pocos logran la susodicha "objetividad", y eso que sé que he aprendido de los mejores. Por un lado, sé que es un halago que me diga dicha cosa. Por el otro, me deja serias dudas, que me han perseguido todo el tiempo desde que milité en un partido político y me encontré con las maravillosas contradicciones del mundo real.

Desde que tengo uso de razón, en casa se ha hablado del "partido". Supongo que mi mamá y mi papá nunca se presentaron sus credenciales partidistas antes de casarse. Simplemente, el destino unió a un par de exacerbados partidistas y, como era de esperarse, engendraron a uno más. Más bien lo criaron. En ese sentido, quizás tenga razón la teoría de socialización partidista. En realidad, en mis primeros años de vida nunca pensé de más en política, de la cual ya de por sí se hablaba mucho en casa. No fue sino hasta la secundaria cuando empecé a interesarme más en ella. Mi padre, aunque ferviente priísta, siempre fue bastante crítico del sistema. De hecho, su entrada a las grandes ligas sindicales no se dio sino hasta que mostró un movimiento crítico fuerte contra el mismo sindicato y decidieron que era mejor tenerlo de su bando. Así se manejó siempre el sistema. Mi madre, la verdad sea dicha, es un caso distinto: ella nunca juzga al "partido", los rumores los mantiene como rumores y se mantiene ajena a toda crítica al partido. Dos diferentes tipos de priísta. Mi primer contacto directo con la política fue en el 2000. Asistí a mi primer mítin en un Zócalo abarrotado a favor del candidato presidencial Labastida. Me emocioné con la parafernalia y me sentí abrumado por el escándalo y el número de personas. Disfrutaba escuchar de los discursos y quería estar en todo. La verdad es que nunca vi esa emoción en ningún otro de los asistentes. A mi alrededor, habían sindicalizados pasando lista e intentando desafanarse rápidamente y habían personas humildes sentadas en el piso comiendo su lunch. Recuerdo que me enojé y le pregunté a mi papá por qué esa gente no ponía atención a lo que decía el "candidato", por qué no vibraban de emoción como lo hacían los que apoyaban a Fox, como lo había visto en la televisión. Mi padre sólo pudo contestar con un gesto preocupado, mientras caminábamos hacia el templete: "Este es nuestro partido".

¿Ese era nuestro partido? Lo demás es historia. Lo que más recuerdo del 2 de julio del 2000 fue la cara de mis padres frente a la televisión. Llegamos en la noche a casa y yo corrí a ver las noticias: Vicente Fox había ganado. Se lo dije a mi papá. Primero pensó que mentía y me regañó, después lo vio y no lo pudo creer. Mi mamá empezó a llorar (como siempre en las posteriores derrotas del PRI). Mi papá no sabía que hacer en semejante situación. Hacía unos días, el dirigente del sector obrero, La Güera Rodríguez había dicho claramente que no cederían el poder, que el PRI había llegado por las armas y sólo así se iría. Esa era una de las preocupaciones principales de mi padre, me imagino que se preguntó por varios minutos si se tendrían que cumplir las amenazas. Afortunadamente, Zedillo salió a aceptar la derrota y, gracias a la cultura presidencialista tan criticada, el partido se alineó. Después, gran parte de la noche sonó el teléfono.

Conocí al PRI en sus peores momentos. En los momentos sin rumbo, básicamente. Fuimos testigos de cómo el gran paraguas se cayó, dejó de cobijar a muchos. Fuimos testigos de la falta de militancia priísta. Nadie creía en el PRI, todos creían en los beneficios de estar con el PRI. Cuando el PRI sale del poder, se salen la mitad de sus "militantes". Vimos a vecinos, que antes sólo veían con ojos tricolores, cambiar su visión a un azulado pragmático. "Es que son ellos los que están en el poder, vecino. No hay que navegar contra corriente". Bendita cultura priísta del pragmatismo político. Un tiempo me alejé de la política, aunque empecé a estudiarla y verla con sus matices. Esto me ayudó a saberme, entenderme e involucrarme. Conocí de la sobrada honestidad de muchos priístas, que han caído víctimas de una terrible reputación heredada. Viví en carne propia que los panistas y los perredistas pueden llegar a ser igual o peores que los priístas legendarios. Me supe parte de la solución y me involucré en ello.

Creo en mi partido. Su ideología planteada es justo en lo que creo: pluralidad, democracia, justicia social, nacionalismo sin excluirnos del ámbito global, libre mercado con Estado vigilante, protección al medio ambiente, entre otros. Claro, nadie sabe que eso es el PRI, porque los priístas se han encargado de sepultar la ideología y enaltecer el pragmatismo. Los priístas se han encargado de darle una terrible fachada al magnífico edificio partidista. Los priístas se han encargado de que los justos sean tachados al igual que los pecadores. Los priístas cayeron víctimas de sus propios vicios. Los militantes se fueron cuando el "cobijo priísta" se acabó, eso le enseñaron a la gente: pensar en términos de beneficios y no de ideales. No me ciego, pues sé que, aun cuando la ideología sea la mejor, en los hechos no se lleva a cabo. Dentro de mi partido, hacer que la ideología, los valores y la transparencia en el actuar imperen en nuestra actividad política deben ser prioridad. Sé que grandes males del país los provocó la cultura política sembrada por el PRI en más de setenta años: la corrupción, la falta de participación, el involucramiento interesado, la cultura autoritaria, las mañas electorales. Lo sé y no lo niego. Yo no fui ni soy partícipe de ello, sin embargo, como militante, asumo la responsabilidad que implica cargar con semejante historia. Mi compromiso es para revertirlo. Desde dentro, siempre desde dentro. No hay otra forma de cambiar lo que está mal, sino es desde el origen mismo del mal. Roberto Campa, cuando renunció a su priísmo, dijo que él llegó al PRI con afanes de cambiar el sistema desde dentro. Bien, pero uno no claudica en sus intentos. Tantos que he oído que se fueron porque cambiar las cosas desde dentro fue imposible, pero, a donde se fueron, al PAN y al PRD, llegaron a replicar los vicios que juraron destruir mientras estuvieron dentro del PRI. Y es que algo es cierto: Nadie que tenga el poder querrá dejarlo. Ahora, en plena democracia, los azules y amarillos que ya tienen poder, se están dando cuenta de ello y asusta saber que ya no es sólo el PRI, sino también el PAN y el PRD. Lo bueno aquí sería que, buscando seguir en el poder, hicieran bien las cosas y mantuvieran la adhesión ciudadana. Desde luego, esto no es cierto en la mayoría de los casos. Se sujetan al poder afianzados en redes clienterales, acuerdos de interés y mañas electorales. No niego que el origen de muchos de estos males fue, precisamente, la cultura política que los viejos priístas infundieron a nuestro país en años, pero he ahí el detalle. Ni soy un viejo priísta ni me siento parte de esa cultura política. Creo en el PRI como plataforma ideológica, creo en muchos de los priístas que nos quedamos a salvar el barco, creo en la crítica como motor del cambio interno. Creo en que, quedándome a dar la lucha desde "el origen de los males", puedo hacer más, que yéndome a otro lugar que ya está infectado por el mismo mal.

Lo único que sé es que nadie en política es una paloma. Asumir la bondad de los políticos es pecar de ingenuo y quedarse a medio camino de hacer un cambio sustantivo. También, sé que no puedo quedarme en el ámbito de las ideas, pues lo que se requieren son hechos. Quizás no llegaré a ser un politólogo magnánimo por mi imparcialidad (aunque en cuestiones profesionales lo intento y creo que no me resulta tan mal), pero sí haré todo lo posible por llevar acciones que, desde mi perspectiva ideológica particular, son las que requiere el país. Unas de estas convicciones, me parece, nos atañen a todos sin importar distingos partidistas o ideológicos: erradicar la corrupción, generar participación y acabar con la pobreza. Creo que en México se necesita no sólo de pensamiento militante, sino también de acción militante. Eso es justo lo que pretendo hacer.

José Eduardo Romero Ramírez